El Matrimonio Cristiano: cimiento para la sociedad.

8 07 2011

En recientes colaboraciones quise resaltar la importancia que tenian el respeto hacia la institución del Matrimonio y la validez de preservar su solidez ante las problemáticas que desembocan hacia la sociedad las recientes reformas aprobadas en las que se despenaliza el adulterio, y que también hemos sido testigos de el trastocamiento hacia los matrimonios con las actuales facilidades que se otorgan en el Distrito Federal, por citar un ejemplo, para divorciarse o bien, para permitir matrimonios entre personas del mismo sexo. En síntesis, se expuso lo peligroso que resultará para una sociedad destrozar su cimiento fundamental que es la Familia, y que una de las muchas consecuencias que padecemos actualmente a raíz de este ataque a los matrimonios y las familias es precisamente, la ola de violencia que se ha venido desatando.

Por otro lado, al confrontar las distintas visiones en torno a la naturaleza del hombre con la visión del Cristianismo pudimos entender el por qué de fenómenos como los divorcios, el adulterio, la permisividad sexual, la búsqueda del placer por el placer contrastan con la trascendental visión que el Cristianismo tiene de la institución matrimonial, que lo considera Sagrado al ser precisamente un Sacramento. Precisamente en este artículo ahondaremos en la visión de la Iglesia Católica en torno al Matrimonio.

Contrario a las doctrinas de Rosseau o Lutero quienes sostenían que la naturaleza Humana era buena pero irremediablemente corrompible y sin posibilidad de ser restaurada, el Catolicismo se respalda en la verdad revelada de que para Dios la naturaleza Humana es buena, ya que fué creada por EL (somos imagen y semejanza de Dios, es decir, que en nosotros reside también la Esencia Divina de nuestro Creador). Es cierto que con el pecado de la desobediencia esa bondad se vió herida, y nuestra relación con Dios fracturada, pero no por ello irremediablemente, existe la posibilidad de restaurar esta relación de Amor con Dios, y es precisamente a través de los Sacramentos, particularmente el del Matrimonio que en esta ocasión estamos abordando.

Pero para entender cómo es sanada esta herida, necesitamos conocer qué la originó: En nuestras clases de catecismo nos hablaron de la creación del mundo y de nuestros primeros Padres casi como si nos estuvieran relatando una historia de cuento (quizá por ser el método más adecuado para la edad que teníamos en ese entonces). Pero ahora podemos saber que la herida no la causó el hecho de que comieran del fruto prohibido, sino por la desobediencia que causó la soberbia de querer ser como dioses, engaño astutamente sembrado en el corazón del hombre por el maligno. El resultado de esa desobediencia ya todos la sabemos, esa herida nos privó de ser dignos de estar ante al presencia directa de Dios, sin embargo, en su profundo Amor y misericordia, no decidió abandonarnos o destruirnos (recordemos el pasaje del arca de Noé, el diluvio fue producto de la ira de Dios por todo lo que causaba en nosotros el pecado, sin embargo decidió rescatar a los justos y establecer un nuevo comienzo, y una alianza con la humanidad). Es por ello que mucho tiempo después los profetas anunciaban a Cristo, el Salvador que nos rescataría de las ataduras del pecado y nos devolvió la dignidad de ser Hijos de Dios. Cristo nos enseñó a Amar, y para santificarnos nos dió los Sacramentos.

La sacralidad del matrimonio viene desde la creación misma, es decir, Dios al presentarle a Adán a Eva como su ayudante, se convirtió de esta forma en quien instituyera desde entonces el matrimonio para que la Humanidad fuera fecunda y se multiplicara. Ni Adán es superior a Eva ni viceversa, son complementarios uno del otro y la mujer, por naturaleza más enfocada a la trascendencia, es una ayuda para que el hombre se santifique y encuentre a Dios. Cristo también le dió su valor al matrimonio (recordemos que su primer milagro lo realizó durante una Boda). De esta manera, el matrimonio se convierte en un llamado al Amor, un camino de santificación, renuncia y sacrificio que se debe enfocar en el amor hacia su cónyuge, cada uno debe ver en el otro el reflejo de Cristo, y amarle como Cristo nos Ama a todos nosotros.

El Matrimonio es mucho más que un mero contrato firmado ante un juez civil, es un compromiso que asumimos en total libertad en el que quienes deciden contraer matrimonio son quienes se convierten en los ministros del Sacramento, mientras que el Sacerdote atestigua y da su validez ante Dios de este compromiso que ambos asumen para con el otro y para con EL, de vivir juntos un camino de alegrías, enojos, frustaciones, recompensas, pérdidas y demás, con la certeza de que sólamente Dios es quien decidirá en esta vida hasta cuándo habrán de estar juntos. Si bien el Matrimonio constituye muchos retos, debemos tener la certeza de que sólo con la ayuda de Cristo tendremos éxito, y que EL nos dará todas las herramientas necesarias para ser felices en esta vocación, y de mantenernos fieles hasta el final.

Por ello, las parejas que decidan seguir este camino deberán entender la profundidad de esta vocación, y no tomarla a la ligera. Debemos aprender el significado de un compromiso, y lo que ello implica, las renuncias que por Amor a la pareja se deberán realizar, y sobre todo, entender que al final nuestra única recompensa será saber que estamos haciendo feliz a alguien que decidió pasar su vida a nuestro lado, y que en la llegada de los hijos hallaremos la oportunidad de perfeccionarnos y sobre todo de santificarnos, para que también al final, podamos pronunciar las palabras de Cristo antes de ir a su sacrificio en la Cruz: No he perdido a ninguno de los que me encomendaste”.

Ing. Juan Ricardo Solís Mendoza

Twitter: @rsolis83

Blog “Derecho a Opinar”: http://www.ricardosolis.wordpress.com

Anuncios

Acciones

Información

2 responses

11 07 2011
Angélica

Juan Ricardo,

Indiscutiblmente eso es para lo que el matrimonio fue creado, te felicito por esta columna. Sólo me gustaría recomendarte que la acortaras recuerda que el lector de internet es un lector muy concreto y no se detiene mucho a la reflexión. Te mando un fuerte abrazo.

19 07 2011
rsolis83

Gracias por las observaciones, me enfocaré a ser más concreto. Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: