El Gran Milagro (en cines, y en la vida diaria)

23 10 2011

“Como baja la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá sin haber empapado y fecundado la tierra y haberla hecho germinar, dando la simiente para sembrar y el pan para comer, así será la palabra que salga de mi boca. No volverá a Mí sin haber hecho lo que yo quería, y haber llevado a cabo su misión”

Isaías 55,10-11

En esta ocasión quiero comentarles acerca de la película “El Gran Milagro”, que tuve la oportunidad de ver en el cine. Lo primero a destacar de la misma es que es una película mexicana, que si bien es cierto la industria se ha vuelto prolífica en producciones a raíz de los años recientes, es de destacar su carácter evangelizador y el mensaje que deja al espectador, re-educándolo en aspectos que a simple vista son muy elementales para el católico promedio pero que fácilmente se descuida su valor inconscientemente: la Misa, los ángeles guardianes, la oración, y la Fe.

La trama se desarrolla para 3 personajes distintos que como todos, alguna vez pasan por alguna dificultad o sufrimiento en la vida, y nos encontramos en total incertidumbre y soledad, los tres personajes son un conductor de transporte público a cuyo hijo se le diagnostica una enfermedad que pone en riesgo su vida. El otro personaje es una mujer que se vuelve Mamá y Papá al mismo tiempo al súbitamente haber quedado viuda, teniendo que trabajar arduamente y simultáneamente dar la debida atención y formación a su pequeño hijo. Por último tenemos  a una anciana mujer que se siente sola y cree haber terminado su misión en esta vida.

Estas 3 vidas, estas 3 almas asediadas por las preocupaciones del mundo, hallan cobijo y fortaleza al asistir a Misa, ahí es donde los tres personajes encuentran un lugar común de reunión en el que el espectador conocerá la historia personal de cada uno, y como con la ayuda de sus respectivos ángeles guardianes encuentran la guía necesaria para darle el valor apropiado a la Celebración Eucarística, llegar debidamente preparados para recibir a Dios al momento de la Comunión, y ofrendarle nuestras plegarias, alegrías, tristezas, así como pedir por los demás: vocaciones sacerdotales, algún familiar o amigo, por los que ofenden a Dios, por la Paz del mundo, las almas del purgatorio, etc. En pocas palabras, El Gran Milagro es ese precisamente, el que Dios esté con nosotros a través de su Hijo, quien dió su vida en expiación de nuestras culpas, pero que Resucitó de entre los muertos y se encuentra verdaderamente presente en la hostia consagrada para recibirlo y darle espacio en nuestros corazones.

Si bien es cierto la película puede estar dirigida al público infantil por haber sido elaborada en animación, también es valiosa para los adultos, nunca es tarde para seguir aprendiendo cosas nuevas de aquello que creemos dominar o saber de antemano. Además, me pareció interesante y muy noble que una empresa cinematográfica haya tenido el “valor” de plantear una propuesta distinta al resto, no proyecta violencia ni antivalores, sino un mensaje de Fe y Evangelización, que dará los frutos que Dios tiene previamente definidos.

La invitación para que la vayan a ver sale sobrando, los invito mas bien a que la observen con el corazón abierto, y que una vez saliendo de ella, con nuestro enfoque renovado en torno al valor de la Misa y de nuestros ángeles guardianes, podamos acercarnos más a Dios, y acercar también a quienes lo tienen relegado, quizá en nuestras propias familias habrá alguien que necesite que lo acerquemos a El, sería un buen comienzo.

Juan Ricardo Solís Mendoza

Twitter: @rsolis83





#SíalaVida (Lo que ha de venir)

30 09 2011

“El concebido no nacido es Ser Humano titular de derechos independientes de los derechos de la Madre”

Jorge Mario Pardo Rebolledo, Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Niño concebidoEn esta ocasión quise hacer mención (una vez más, y cuantas sean necesarias) del tema de la defensa de la Vida desde la concepción y hasta la terminación natural de la misma, porque esta semana en la Suprema Corte de Justicia de la Nación se retomó el debate tras el proyecto de inconstitucionalidad de las legislaciones de San Luis Potosí y Baja California en las que se defiende la Vida y se reconoce su inicio a partir del momento de la concepción.

Fueron 4 días de intenso debate de un tema que polariza a la sociedad, y más por los antecedentes, habrá que recordar que en 2008 se despenalizó el aborto antes de las 12 semanas de gestación en el Distrito Federal, y tras una apelación a la Suprema Corte, ésta lo validó un par de años después, argumentando que no era anticonstitucional. Para serles sinceros, yo aún no me recupero de la grata sorpresa del resultado obtenido ayer, en el que el proyecto de inconstitucionalidad del ministro Franco quedó desechado, y por ende, las constituciones de San Luis Potosí, Baja California y los 17 estados del país que han legislado para proteger a los concebidos no nacidos, seguirán vigentes.

¿Qué sigue ahora? Respondiendo esto para los que comulgamos con la idea de la defensa de la Vida en TODAS sus circunstancias, PRIMERO, NO CANTAR VICTORIA o aflojar nuestra atención al tema. Nada está definido porque en México no contamos con una cultura integral de respeto por la Vida, y para muestra, varios botones:

En bioética estamos “en pañales”, poco o nada sabemos del tema en México, es cierto que esta parte ética y humana de la ciencia recientemente se incorporó a la legislación y a los programas de estudios de algunas ramas de la medicina, pero también es verdad que apenas nos estamos iniciando en ese camino. La bioética es de gran ayuda a la hora de argumentar ante temas como el aborto, la eutanasia, la clonación humana, la fertilización artifical y es de las pocas voces autorizadas ante tanto ruido y crispación a la hora de abordar estos temas.

Tampoco nos hemos formado una cultura de buscar alternativas inteligentes que nos permitan a todos encontrar soluciones a la cuestión del aborto, y en concreto me refiero a la adopción. Entendamos que quienes nos pronunciamos a favor de la vida, no estamos coartando el “derecho” o la “libertad” de las mujeres para decidir sobre su cuerpo, todo lo contrario, la adopción es una alternativa que ayuda y defiende en gran medida a los 2, a la Madre y al hijo o hija que espera. Entendemos que hay circunstancias en las que una mujer lleva su embarazo en condiciones de dificultad, rechazo social o familiar, y para eso existen instituciones que ayudan psicológica y moralmente a quienes no saben qué hacer.

SEGUNDO, debemos hacer a un lado los extremismos en los que tanto “Pro-vidas” como “Pro-aborto” solemos caer, el debate seguramente continuará, y cada lado tiene sus voceros y partidarios. A favor del aborto podía leer a comunicadores de la talla de Jorge Berry, José Cárdenas, el periódico Milenio, entre otros, y cuando los leía o escuchaba pareciera que estuviéramos mal quienes defendemos la Vida, aunque por el otro lado también hubo comunicadores que valientemente manifestaron su respaldo a la misma como Esteban Arce, Pedro Ferriz o algunos contados, muy contados políticos, sin embargo necesitamos plantear soluciones inteligentes para que vivan las 2 personas, el no nacido es un ser humano también, y tiene derechos, la única diferencia es que no se puede pronunciar en su defensa, y es ahí donde les pregunto a quienes promueven el aborto ¿Así sin más lo vamos a matar? ¿Qué le decimos…?

Por eso como conclusión, les propongo a todos que busquemos alternativas a todos los problemas que se nos plantean como sociedad, por muy espinozos o incómodos que sean, y busquemos dedicarle algo de nuestro tiempo a conocer más acerca de bioética, y de las instituciones dedicadas a la defensa del concebido y la adopción como alternativa a la tragedia del aborto. Les dejo una frase que leí de Art Markman, un profesor de Psicología y Mercadotecnia, en un artículo que escribió para un blog de Harvard Business Review:

“Estudios acerca de creatividad indican que las personas se desempeñan mejor para encontrar soluciones innovadoras para los problemas cuando intentan resolverlos para los demás, que cuando los intentan resolver para sí mismos”

Juan Ricardo Solís Mendoza

Twitter: @rsolis83





Tiempo de unidad.

30 08 2011

Aún muchos de nosotros estamos intentando asimilar la profunda tristeza e indignación que nos causó lo ocurrido la semana pasada en el Casino Royale de Monterrey, tanta alevosía, tanta carencia del más mínimo sentido de piedad por las personas, tantas preguntas y muy pocas respuestas. Los mexicanos estamos perdiendo la Paz, y hay que admitirlo: la aceptación cultural de males como la corrupción nos está cobrando una factura más cara de lo que pudimos imaginar alguna vez. Estamos viendo frente a frente las consecuencias de nuestra permisividad ante lo que está mal, poco a poco fuimos ampliando esa línea de tolerancia hasta toparnos con la realidad que hoy pareciera superarnos con creces.

Al momento de redactar estas líneas, ya hay capturados al menos 5 personas que han confesado haber tenido algo que ver con ese crimen, aunque no haya un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades que así nos lo haga saber, ellos se asumen como integrantes del grupo delictivo de los “zetas”. y hoy precisamente veo también circular con rapidez impresionante un video que llamó mi atención:

En dicho video, el autor (quizá la persona que grabó los hechos, o alguien ajeno a éste que saca sus conclusiones en torno a lo que se muestra) asume que la situación del Casino Royale es un montaje de parte del gobierno, para introducirnos a un “estado de sitio permanente”. Si no me cree, basta con leer la descripción del video con la que el autor nos explica el contexto de las cosas:

“Alerta, en México se esta preparando el escenario para imponer un estado de sitio, lo que usted está a punto de descubrir, si es que no lo sabe aún, es que el gobierno mexicano planea una serie de acciones radicales que ablandarán el terreno para la gran transición que planean para el 2012.”

Leer estas líneas fué lo que me motivó a expresar lo que estoy escribiendo en estos momentos, por respeto a las víctimas inocentes, y porque así como la opinión del autor del video es respetable, también es cierto que a mi no me gustaría que, siendo familiar doliente de alguna de las víctimas, se quisiera reducir la magnitud de la tragedia a la sola conclusión de que se trata de un maquiavélico montaje político de provecho electoral, equiparándolo con los atentados terroristas del 11 de Septiembre, en el que también hay personas que piensan que todo fué un montaje.

Estos días de duelo, pensé mucho en la solicitud de unidad nacional que el Presidente nos viene pidiendo hace tiempo ya, y definitivamente creo que es el tiempo de escuchar ese llamado, debe ser una unidad sin colores partidistas, los ciudadanos lo tenemos que entender así. Debemos hacer ver que estamos hartos de que se le dé un color partidista a las víctimas, o se les quiera conocer como “los muertos de la guerra fallida de Calderón” como la izquierda incansablemente los llama. Nadie, ninguna autoridad gubernamental o partido político nos traerá la receta adecuada para que mágicamente los criminales desistan de hacer sus fechorías y se enmienden, este problema que estamos viendo de frente, esta compleja ecuación de muchísimas variables, la tenemos que resolver TODOS, tenemos que saber detectar qué acciones debemos llevar a cabo como sociedad para recuperar NUESTRA paz y confianza, confianza en los demás, y en nosotros mismos.

Hoy como nunca antes en nuestra historia moderna, debemos vernos unos a otros y reconstruir un tejido social que si bien es cierto está debilitado, aún existe. No hay tiempo para rencores, no hay espacios para la discordia, esta tragedia nos debe ayudar a ser más solidarios, más justos, más empáticos con los demás. Debemos cuidar de todos. El Gobierno y los servidores públicos tienen su tarea, pero estará incompleta o no servirá de mucho, si nosotros de una vez por todas no nos decidimos a AYUDAR. Debemos ser exigentes si, pero también de vez en cuando, tender una mano de apoyo y un corazón dispuesto a Amar.

Eso creo yo, sería lo menos que pudiéramos hacer en honor de aquellos a quienes perdimos en el Casino Royale, intentar ser un país y una sociedad de la que ellos  soñaron alguna vez ser parte, porque en el fondo todos sabemos que algún día estaremos nuevamente en Paz. Si ayer eran días de duelo y tristeza. Hoy debe ser el tiempo de la unidad.

Juan Ricardo Solís Mendoza.

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JMJ: Adiós Madrid, Espéranos Brasil.

25 08 2011

Recientemente terminó la Jornada Mundial de la Juventud 2011 y bien vale la pena hacer el balance del aprendizaje dejado a quienes estuvieron ahí, a quienes la seguimos desde los diferentes medios de comunicación, redes sociales e internet, y sobre todo, lo que sigue para la Iglesia Universal, cuyos jóvenes representan su futuro inmediato en este caminar por el mundo.

La Jornada Mundial fué especialmente emotiva por muchas razones: por reunir a jóvenes de los 5 continentes, jóvenes que no se contentan con lo que les ofrece el mundo, jóvenes que saben escuchar el llamado de Dios, y como el joven Samuel responden “Heme aquí Señor pues me has llamado”. También fué emotiva porque recientemente se beatificó a Juan Pablo II, quien fuera el Papa que ideó las Jornadas Mundiales de la Juventud, y por la sede, España, una nación profundamente rica en tradiciones, y cuya identidad Cristiana -ésa que fué la raíz de la Evangelización para el nuevo mundo, y que ha cosechado un gran número de Santos- se encuentra en la actualidad erosionada por las arremetidas cada vez más agresivas del ateismo, el relativismo, y el ánimo anti religioso exacerbado que ha dado como resultado la disminución de creyentes católicos en esa noble tierra.

El Papa sin embargo, nos dió a todos -incluidos a los Españoles- un mensaje de esperanza a la juventud católica, y sobre todo, una petición muy clara: la de permanecer firmes en la Fe. Tan pronto aterrizó en Madrid, Benedicto XVI comenzaba su mensaje poniendo a los jóvenes a reflexionar en torno al por qué y para qué estaba reunida esta multitud ahí, si bien la respuesta la conocen ellos, pudiera pensarse que desean escuchar la Palabra de Dios, de manera que edificados y cimentados en Cristo, manifiesten al mundo la firmeza de su Fe.

Muchos jóvenes hemos oído la voz de Dios, algunos como un leve susurro que nos ha impulsado a buscarlo de manera más profunda y transmitir a los demás la fuerza que Dios tiene en nuestras vidas, y al abrir los ojos ante este descubrimiento del Dios Vivo, nos damos cuenta de los retos que el mundo pone ante nosotros: tanta vanalidad, tanto hedonismo, tanta superficialidad a la hora de plantearnos la sexualidad, corrupción en el mundo, el desempleo actual y la falta de oportunidades, son cargas muy pesadas y que sin Dios se vuelven difíciles de afrontar. Por eso El Papa cimbró nuestros corazones al decirnos “Que nada ni nadie os arrebate la Paz, no se avergüencen del Señor”. Era la primera de muchas invitaciones a aceptarlo en nuestras vidas.

Y ahí estaba reunida una generación valiente, jóvenes que se han atrevido a manifestar cara a cara ante la ONU su desacuerdo con su agenda anti vida, jóvenes que han aceptado el llamado de Dios a la vida consagrada, jóvenes que aceptamos el llamado a la vocación matrimonial o misionera. En pocas palabras, apostolados distintos, pero algo en común: el deseo de cumplir a cabalidad la Voluntad de Dios y de construir su Reino entre los hombres.

Benedicto XVI nos habló a todos: laicos comprometidos, consagrados, maestros, autoridades y a cada quien nos hizo saber que es necesario acoger a Dios en nuestras vidas, que estará siempre latente la tentación de sucumbir a nuestros impulsos egoistas, a nuestros deseos de creernos dioses y decidir quién vive y quién no, de no tener más cimiento y modelo que nosotros mismos, de vivir una vida sin horizontes, una libertad sin Dios. Habló claro de los peligros de guiarnos por la visión utilitaria de la educación donde los maestros y las universidades se enfocan sólo a preparar las competencias laborales que el mercado exige, como si fuéramos mero producto de consumo, dejando de lado la tarea del educador de formar a sus alumnos en la búsqueda de la verdad. Los jóvenes necesitamos auténticos maestros formadores preocupados por suscitar en nosotros la sed por la verdad y la superación propia. Ciertamente la verdad siempre estará fuera de nuestro alcance, podemos acercarnos a ella pero no poseerla del todo, porque estaríamos cayendo en la vanidad que cierra el acceso a la verdad, y Cristo nos ayuda a desarrollar la virtud de la humildad, de ser sencillos y eficaces como la lámpara, que da luz sin hacer ruido.

Ante los peligros de una ciencia sin límites, de los totalitarismos políticos, del relativismo y de la mediocridad, que traen como consecuencia un claro rechazo a la identidad Cristiana, Benedicto XVI nos pide una radicalidad evangélica, que quiere decir ir a la raíz del amor a Jesucristo con un corazón indiviso, sin anteponer nada a ese amor, es un encuentro personal con El y tener conciencia de la misión que nos tiene preparada, aceptando en todo su voluntad. Necesitamos pues, voltear nuevamente a ver a nuestros hermanos que sufren, y hacerles saber que Dios está con ellos, no es un Dios lejano o indiferente, puesto que decidió hacerse hombre como nosotros para conocer a profundidad nuestros pesares y sufrimientos de modo real, en carne y sangre propia. Así como los jóvenes somos muy dados a compartir la vida a los demás, el Papa nos pide no pasar de largo ante el sufrimiento humano, pues ahí es donde Dios nos espera para que entreguemos lo mejor de nosotros mismos, nuestra capacidad de amar y compadecer. Sufrir con el otro, por los otros, sufrir por amor a la verdad y la justicia con el fin de convertirnos en personas que aman verdaderamente son los elementos fundamentales de la humanidad y en cuya pérdida nos destruiría a todos.

La cruz no fué el desenlace de un fracaso, fue una total entrega amorosa de parte de Cristo que llegó hasta la donación inmensa de la propia vida, por tanto, una juventud y una sociedad que son indiferentes al sufrimiento humano son una juventud y una sociedad crueles.

De esta forma arraigándonos con valentía en la Fe es como podemos ser fieles a Dios y aspirar a los más altos idelaes de la sociedad, sólo así podremos responder como lo hizo Pedro a la pregunta que Cristo les hizo: “¿Y ustedes, quién dicen que soy yo?.

Como conclusión, la gran fiesta de Fe vivida en España nos deja a cada uno de los jóvenes -los que estuvieron allá y quienes la vivimos desde nuestros hogares- el compromiso de hacer una sociedad más humana y más justa, desde la intensa búsqueda de Cristo, en quien debemos edificar nuestras vidas y conducirlas con la firmeza de aquel que cimienta su casa sobre la roca. A seguir trabajando con la alegría de tener a Cristo en nuestra vida, y con la gran ilusión de reencontrarnos con su vicario en la siguiente Jornada Mundial de la Juventud en Brasil.

Juan Ricardo Solís Mendoza

Twitter: @rsolis83





Los jóvenes y el Papa: la cita en Madrid.

15 08 2011

La espera está a punto de terminar, la Jornada Mundial de la Juventud 2011 está, al momento de redactar estas líneas a pocas horas de desatar una gran fiesta de Fe, alegría, y encuentro con Dios para muchos jóvenes que sin duda, quedarán marcados de por vida, y su testimonio será fundamental para contagiar de entusiasmo a la Iglesia Universal, que estará muy pendiente en cada uno de los rincones de la tierra del mensaje que nuestro Santo Padre Benedicto XVI exprese para todos nosotros.

La edición de este año es especial por muchos motivos: el 2010 era declarado por la ONU como año de la Juventud, y el 12 de Agosto de este año quedó establecido por el mismo organismo como Día Internacional de la Juventud. También es un año en el que se perciben las consecuencias que una crisis financiera ha originado en los valores y la Fe de quienes han cimentado la totalidad de su felicidad y confianza en los bienes materiales, en pocas palabras, existe una profunda necesidad de abandonarse a Dios, encontrarlo y sobre todo, transmitirlo a los demás.

El Papa ha entendido estas circunstancias, y en su invitación a la jornada, desde el eslogan de la misma, ya nos está orientando hacia dónde debe dirigirse la juventud y la Iglesia entera: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la Fe”, una Fe que no vacilará en las dificultades si se está vinculado a Cristo, como cuando la tempestad azotó la barca de los discípulos, mientras Jesús dormía en ella, o cuando Jesús se dirigió a ellos caminando sobre las aguas del mar, cuando el viento adverso los arrastró lejos de la orilla, en pocas palabras, cuando el pecado, la adversidad y las dificultades parecen dominarnos, Cristo está ahí a nuestro lado para traernos la Paz que el mundo es incapaz de ofrecernos.

Es evidente la alegría y la expectación de los jóvenes que desde México decidieron hacer ahorros, sacrificios desde mucho tiempo antes para estar ahí, me tocó conversar con muchos de ellos, algunos sienten la inquietud vocacional del sacerdocio, con otros he coincidido en labores pastorales y de misión y todos tienen en sus ojos y en sus corazones esa alegría de vivir la experiencia única de estar ante el Vicario de Cristo, escuchándole y animándole en su labor al frente de la Iglesia. Sólo les pedí una cosa: Que a su regreso intensifiquen su labor pastoral, que nos transmitan a quienes no pudimos asistir la renovación de Espíritu que produce el haber encontrado a Dios en su estancia en Madrid, y sobre todo, que nos contagien la Esperanza de poder transformar la realidad en el nombre de Cristo.

Oremos pues, por todos aquellos jóvenes osados que acudirán a su cita en Madrid, para que de corazón escuchen a Cristo, y que llenos del Espíritu Santo, nos puedan contagiar al resto de sus hermanos para seguir cimentando el Reino de Dios, un Reino edificado y cimentado en Cristo, y sobre todo, Firme en la Fe.

Juan Ricardo Solís Mendoza

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Dilo bien: Osadía Juvenil contra la Cultura de la Muerte.

9 08 2011

Ser joven hoy en día implica responsabilidades y oportunidades únicas en la vida, es la etapa de mayor plenitud de nuestras capacidades físicas, intelectuales y emocionales. Es hacer saber al mundo que la estafeta generacional nos ha sido otorgada, y que en nuestras manos estará cambiar todo nuestro entorno de una forma positiva.

Sin embargo, asumir  que por el sólo hecho de ser jóvenes el mundo nos dará en automático la oportunidad de influir y ser factor de cambio para el mismo sería ingenuo e idealista, pues si bien es cierto que las empresas, organizaciones políticas y sociales buscan en la juventud el empuje y entusiasmo acordes a la nueva realidad mundial, también es cierto el hecho de que podemos estar expuestos a ideologías estériles que sólo nos utilizarán para el logro de sus fines, y ser desechados cuando se llegue nuestro reemplazo generacional para repetir el ciclo una y otra vez.

Por tanto, los jóvenes tenemos que hacerle ver al mundo que no somos desechables durante la mejor etapa de nuestras vidas, que estamos para cimentar una mejor realidad que sea permanente para las siguientes generaciones, y que aprovecharemos esa coyuntura única en mucho tiempo (al menos en México) de contar con la mayor cantidad de población joven de nuestra historia.

Sin embargo, no todos los jóvenes tienen acceso a las oportunidades de empleo, educación, y bienestar que son necesarias para desenvolverse, situación que los pone en la antesala de problemas sociales como el crimen organizado, la depresión, suicidios, entre otros fenómenos. Este reto ha puesto a la ONU  a hacer una reflexión en torno a cómo lograr mejorar estas situaciones. Leí recientemente el libro “Dilo Bien”, donde se menciona precisamente esta situación, que desafortunadamente queda solo en buenos deseos disfrazando toda una agenda de Cultura de la Muerte por parte de la ONU y en la que se excluye a los jóvenes que no comulgamos con ese enfoque del máximo organismo multinacional.

El libro nos recuerda de la osadía de miles de jóvenes de todo México y de otros países que simplemente le dijeron NO a la agenda que la ONU tiene fabricada para nosotros, y no puedo negar que es inspirador su ejemplo, verdaderamente existen jóvenes que están dispuestos a aprovechar el mejor momento de sus vidas para bien, para defender con ímpetu los valores de la conciencia recta y la moral justa, la familia conformada por Padre, Madre e hijos, y la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Sin duda, es nuestro tiempo, desde 2010 la ONU lo declaró año internacional de la juventud, y para este 2011, estoy seguro que muchos de los jóvenes que valientemente confrontaron la Cultura de la Muerte, acudirán a la cita en Madrid con el Papa Benedicto XVI, pero de ese tema redactaré en la próxima oportunidad.

Debemos por tanto, estar alertas ante lo que se nos ofrece como “calidad de vida” u “oportunidades para el desarrollo”. Hoy más que nunca debemos hacernos escuchar, y como esos jóvenes nos enseñaron en León, Guanajuato: “No basta con decirlo fuerte, hay que DECIRLO BIEN”.

Juan Ricardo Solís Mendoza.

Twitter: @rsolis83

Pueden leer y descargar el libro “Dilo bien” en la siguiente liga: http://dl.dropbox.com/u/31201639/Libro%20Dilo%20Bien.pdf





Bioética, o una nueva cultura de respeto a la vida.

26 07 2011

Hoy en día hemos estado experimentando notables y rápidos avances en la ciencia que afectan directamente al Ser Humano, tales como la ingeniería genética, transplantes de órganos, diseño de armas biológicas, dando lugar a intensos debates en torno a cuestiones como la clonación, la reproducción asistida, la manipulación de genes, y que han puesto en entredicho la dignidad de la persona ante los intereses económicos en torno a los cuales giran mucho de los ejemplos anteriormente mencionados, cosa que no debería ser así.

Desafortunadamente, en semanas recientes leía acerca de una iniciativa presentada por la Senadora María de los Angeles Moreno, llamada la “Ley de Reproducción Asistida” y en la que entre sus “buenas” intenciones destacaba la regulación de la comercialización de embriones humanos y la “renta” de úteros, dejando abierta la puerta a toda falta de respeto a los seres humanos indefensos, pues la iniciativa pretende, entre otras cosas:

  • Crear más embriones de los que se transfieren.
  • Criopreservar (congelar) embriones.
  • Destruir embriones.
  • Realizar investigaciones sobre los mismos hasta 14 días de desarrollo.
Es ante monstruosidades como éstas que ramas del conocimiento como la Medicina y el Derecho salen a defender la justicia, la ética y la preservación de la dignidad de las personas ante los abusos en los avances científicos, dando lugar al surgimiento de la bioética,  que si bien es cierto ha ganado espacios en las últimas décadas, en México no se cuenta aún con una base de conocimiento y difusión lo suficientemente fuertes entre la sociedad -y menos aún entre los legisladores-, como bien lo refleja la iniciativa de la Senadora, y la gran mayoría de ellos desconocen las implicaciones médicas, filosóficas, culturales, demográficas y religiosas que se tienen que abordar previamente a la hora de elaborar una ley. En pocas palabras, las leyes deben estar a nuestro servicio, y deben ser formuladas para nuestro bienestar, y nunca para lo opuesto.
Yo me introduje levemente a las nociones de bioética cuando al finalizar la Universidad leía un libro sobre las enfermedades terminales, la tanatología y los cuidados paliativos, ya que esa realidad me toco presenciarlarla en un familiar. Debo decir que fué duro e inesperado, pero todo cuanto leí en ese libro me hizo sentido porque lo estaba viviendo al tiempo que avanzaba a través de sus páginas, y es que la sociedad mexicana a pesar de que está culturalmente más familiarizada con la muerte que las demás, al final le tenemos miedo a ese tema, y nos es dificil preparar la partida o la despedida de nuestros seres amados.
Es decir, por un lado satirizamos a la muerte cada 2 de Noviembre, pero en el fondo, ese tema nos “mata” de temor, dudas e incertidumbre, y la tanatología nos ayuda a eso precisamente, a saber decirle adiós a todo cuanto conocimos y experimentamos en esta vida y algo que ayuda mucho en este proceso es la visión trascendental que tienen muchas de las religiones, muy en especial el Cristianismo, donde para quienes lo profesamos, sabemos que la muerte no es el final de todo, que existe la Vida Eterna a la que podemos aspirar si así lo deseamos. En estas situaciones de enfermedades terminales, la bioética nos educa para ayudar y cuidar a nuestros familiares y pacientes en su proceso de enfermedad y agonía, y a darles los cuidados paliativos necesarios para que ante todo, su dignidad de persona quede intacta.
Nosotros como sociedad debemos pues, acercarnos a conocer los alcances de la bioética -que son muy amplios- para forjarnos un criterio más adecuado a la hora de abordar cuestiones no nada más de clonación, sino también cuando se nos hable de eutanasia, aborto, tanatología, etc. Estaré buscando abordar más profundamente en este tema de la bioética y contribuir con un pequeño esfuerzo a difundir una cultura de respeto a la vida entre los que me rodean, y entre quienes leen este blog también.
Juan Ricardo Solís Mendoza.
Twitter: @rsolis83







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